Hoy es un día especial. Al menos para mí lo es. Hoy es el Día de Reyes. El día en que todos los niños éramos, son (somos) y serán (seremos) los protagonistas. Es día de alegría, de deseos cumplidos, de juegos, de regalos envueltos en brillantes papeles de colores, ...
Para mí el Día de Reyes era (cuando yo era niña) especial. Y sigue siendo especial a pesar del tiempo, del paso de los años y de avanzar en edad. Sigue siendo el día en que las ilusiones se ven cumplidas, cuando desenvuelves tus regalos y ves aquello que tanto anhelabas. El día en que la magia es real y tangible, porque tres reyes, tres, ellos solitos y transportados por camellos, son capaces de, en sólo una noche, recorrer enormes distancias para llevar miles y miles de regalos a miles y miles de niños. El día en que la alegría recorre las casas, porque la llevan las caritas de sus niños. El día en que todo el mundo parece menos triste y gris, porque las calles se llenan de vida con niños jugando con sus balones, triciclos, bicicletas, patines, patinetes, juguetes teledirigidos, coches de muñecas, ..., en cualquier parque, en cualquier calle.
Y yo, a pesar de haber dejado de ser niña hace tiempo, sigo sintiendo esa magia cada seis de enero. Sigo sintiéndola recorrer mi cuerpo a chorro cuando me levanto y me dirijo al salón a abrir mis regalos, junto con mis padres y hermanos. La ilusión me sigue embargando igualmente que hace años cuando, de niña, pasábamos las navidades en Segovia en casa de mis abuelos, y la mañana del seis de enero nos levantábamos raudos y veloces y nos dirigíamos al salón, y al abrir la puerta nos encontrábamos el salón repleto de juguetes por todas partes. Estaba siempre tan lleno, que muchas veces ni siquiera se podía pasar a coger algunos. Es lo que tiene tener quince nietos, que los Magos llenaban el salón con los regalos de todos ... Y luego venía lo mejor ... El desfile por casa de los abuelos de todos los nietos a recoger sus regalos, la ilusión compartida de los primos que nos enseñábamos nuestros regalos, los comparábamos, los estrenábamos allí mismo, los compartíamos ... Y siempre te encontrabas con alguno más que habían dejado en casa de los tíos ... ¿Te acuerdas Mónica?
Y después de ésto, el desayuno ... El roscón de reyes con aquel chocolate tan rico que preparaba la abuela ... Siempre había roscón y chocolate en cantidades industriales, para que todos los que paraban por allí pudieran probarlo ...
Hoy, muchos años después, ya no estamos en Segovia. Ya no somos tantos en casa. Ni la montaña de regalos es tan grande. Y tampoco son (a veces) tan "sorpresa" como eran antaño. Pero a mí no me importa. Porque sigo manteniendo la misma ilusión que entonces. Y pienso seguir manteniéndola durante mucho tiempo. Porque, a pesar de haber crecido, creo que aún sigo siendo la niña que un día fui. Y quiero seguir manteniendo a esa niña viva. Porque es parte de mí, de lo que soy ahora. De hecho, quizá incluso la mejor parte ...
Por eso hoy es un día especial para mí ... Y a vosotros ¿os sucede lo mismo? Espero y deseo con toda mi alma que sí ... porque eso significará que vuestro "niño interior" sigue vivo y seguirá dándoos la fuerza necesaria para continuar adelante con vuestra vida ...
Silmaril, con la magia del Día de Reyes recorriendo su cuerpo
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domingo, 6 de enero de 2008
viernes, 28 de diciembre de 2007
Último día
¡Último día! ... Esa ha sido la frase que más veces he oído hoy en mi lugar de trabajo, pronunciada po los (pocos) que no han tenido la fortuna de coger vacaciones por Navidad, entre suspiros, sonrisas o francas risas que demuestran abiertamente la felicidad (o algo así) que hoy les embarga (nos embarga) a todos.
Supongo que será porque para todos ellos supone el fin de un largo y arduo año de duro trabajo, con todos sus esfuerzos, sus desvelos y sus salidas a las mil de la oficina (algunos de ellos). Pero también habrán tenido sus momentos de satisfacción y el regustillo dulce ese que te deja el saber que has hecho las cosas bien.
El caso es que la felicidad está en el ambiente, en el aire, como una suave neblina que embellece el paisaje o una refrescante brisa fresca en pleno calor estival. Y, la verdad, es contagioso.
Antonio (mi compañero), el vigilante de seguridad, está francamente contento de que ya no haya que volver hasta el día dos de enero, máxime teniendo en cuenta que le tocó guardia nocturna en Nochebuena y Navidad. Está deseando que se lleguen las seis y media de la tarde ... Y mientras espera, silbando o canturreando sin parar (es como un hilo musical andante, está así a diario), se rompe la cabeza pensando qué preparará para la cena de Nochevieja, ya que él es el "cocinilla" (textualmente).
Javi, el chico de mensajería (que por cierto, es clavadito a Jesús Cifuentes pero con gafas), espera ansiosamente también su hora de salida, harto de llevar, arriba y abajo, cajas, paquetes, ... y las dichosas cestas de Navidad, que aún siguen llegando (¡está desesperado con las cestas!). "Tengo las mismas ganas de currar que de morirme", ha dicho hace un rato.
Y yo, ... para qué contaros como estoy yo ... Cuando se lleguen las ocho y me quite el uniforme color pitufo que llevo, casi ni me creeré que hasta dentro de cinco no tengo que volver ... Es que esta "semana" de tres días para mí ha sido agotadora, no por el volumen de trabajo (porque como ya he dicho, casi todos estaban de vacaciones), sino por las doce horas diarias con el culo plantado en mi silla delante del ordenador y del teléfono (creo que se me ha puesto el culo cuadrado XD). Supongo que algunos dirán que no es para tanto porque su jornada laboral sea similar a esa, pero es que en estos tres días he hecho el equivalente a nueve días de trabajo ... es decir, mis tres días y otros seis más. Pero alguien tenía que cubrir a Stefani, mi compañera de la mañana, ... y así me "aseguro" no sólo un dinerillo extra (que, por poco que sea, no me viene precisamente mal) sino también el que tenga algo más de facilidad para que me den días de vacaciones en un tiempo no muy lejano (léase futuras merith primaverales, por ejemplo, jeje). Así que no me quejo mucho, ya que decidí hacerlo yo (pude haberme negado), pero eso no quita que esté agotada y que piense recuperar mis horas de sueño ...
Así que ya sabéis por qué estaba esto sin actualizar. Entre ésto, y que la Nochebuena la pasamos fuera, pues no he podido escribir nada ... Y creo que será igual hasta Año Nuevo, así que ...
Bueno, ya sólo me queda desearos a todos una feliz salida y entrada de año.
Que el Año Nuevo os traiga el cumplimiento de todos vuestros proyectos, sueños e ilusiones. Que seáis todo lo felices que podáis y ... ¡que no os atragantéis con las uvas!
Nos vemos al año que viene.
¡OS QUIERO!
P.D: por cierto, a pesar de que son más de las diez y media de la noche, esto lo escribí a eso de las doce y media de la mañana ... y no me apetecía nada cambiarlo, jeje.
Supongo que será porque para todos ellos supone el fin de un largo y arduo año de duro trabajo, con todos sus esfuerzos, sus desvelos y sus salidas a las mil de la oficina (algunos de ellos). Pero también habrán tenido sus momentos de satisfacción y el regustillo dulce ese que te deja el saber que has hecho las cosas bien.
El caso es que la felicidad está en el ambiente, en el aire, como una suave neblina que embellece el paisaje o una refrescante brisa fresca en pleno calor estival. Y, la verdad, es contagioso.
Antonio (mi compañero), el vigilante de seguridad, está francamente contento de que ya no haya que volver hasta el día dos de enero, máxime teniendo en cuenta que le tocó guardia nocturna en Nochebuena y Navidad. Está deseando que se lleguen las seis y media de la tarde ... Y mientras espera, silbando o canturreando sin parar (es como un hilo musical andante, está así a diario), se rompe la cabeza pensando qué preparará para la cena de Nochevieja, ya que él es el "cocinilla" (textualmente).
Javi, el chico de mensajería (que por cierto, es clavadito a Jesús Cifuentes pero con gafas), espera ansiosamente también su hora de salida, harto de llevar, arriba y abajo, cajas, paquetes, ... y las dichosas cestas de Navidad, que aún siguen llegando (¡está desesperado con las cestas!). "Tengo las mismas ganas de currar que de morirme", ha dicho hace un rato.
Y yo, ... para qué contaros como estoy yo ... Cuando se lleguen las ocho y me quite el uniforme color pitufo que llevo, casi ni me creeré que hasta dentro de cinco no tengo que volver ... Es que esta "semana" de tres días para mí ha sido agotadora, no por el volumen de trabajo (porque como ya he dicho, casi todos estaban de vacaciones), sino por las doce horas diarias con el culo plantado en mi silla delante del ordenador y del teléfono (creo que se me ha puesto el culo cuadrado XD). Supongo que algunos dirán que no es para tanto porque su jornada laboral sea similar a esa, pero es que en estos tres días he hecho el equivalente a nueve días de trabajo ... es decir, mis tres días y otros seis más. Pero alguien tenía que cubrir a Stefani, mi compañera de la mañana, ... y así me "aseguro" no sólo un dinerillo extra (que, por poco que sea, no me viene precisamente mal) sino también el que tenga algo más de facilidad para que me den días de vacaciones en un tiempo no muy lejano (léase futuras merith primaverales, por ejemplo, jeje). Así que no me quejo mucho, ya que decidí hacerlo yo (pude haberme negado), pero eso no quita que esté agotada y que piense recuperar mis horas de sueño ...
Así que ya sabéis por qué estaba esto sin actualizar. Entre ésto, y que la Nochebuena la pasamos fuera, pues no he podido escribir nada ... Y creo que será igual hasta Año Nuevo, así que ...
Bueno, ya sólo me queda desearos a todos una feliz salida y entrada de año.
Que el Año Nuevo os traiga el cumplimiento de todos vuestros proyectos, sueños e ilusiones. Que seáis todo lo felices que podáis y ... ¡que no os atragantéis con las uvas!
Nos vemos al año que viene.
¡OS QUIERO!
P.D: por cierto, a pesar de que son más de las diez y media de la noche, esto lo escribí a eso de las doce y media de la mañana ... y no me apetecía nada cambiarlo, jeje.
viernes, 21 de diciembre de 2007
Felices fiestas a todos

Bueno, hoy aprovecho el blog para desearos a todos que paséis una feliz Nochebuena y un feliz día de Navidad. A los que viajáis fuera y cogéis el coche, que tengáis cuidado y esas cosas, que ya sabemos cómo se ponen las carreteras éstos días y cómo van algunos de los que conducen. A los que cogéis autobuses, trenes o aviones, que tengáis suerte y no sufráis retrasos, demoras, huelgas o pérdidas de equipaje. A los que os quedáis en vuestro lugar de residencia, que lo paséis bien en vuestro ambiente natural. A los que vais a los lugares en que reside vuestra familia (o parte de ella), que lo paséis bien reencontrando o redescubriendo esos lugares. Y a los que viajáis a lugares nuevos, que disfrutéis con todo lo nuevo que encontréis y os empapéis de buenas experiencias.
En definitiva, que paséis la Nochebuena y la Navidad de la forma en que la paséis, lo disfrutéis al máximo. Yo creo que voy a tener unas navidades bastante peculiares este año por motivos nada agradables ... pero bueno, se hará lo que se pueda para disfrutarlas.
Así que nada, pasadlo muy bien. Y espero veros a todos a la vuelta ...
P.D: Ahí os dejo una foto de la Puerta del Sol ...
miércoles, 19 de diciembre de 2007
Villancico
Bueno amiguitos ... Ya llegó la Navidad, fecha de compras compulsivas, deseos bienintencionados y propósitos para el año nuevo que, por regla general, no conseguimos cumplir (yo este año, consegui cumplir mi propósito de ¡¡dejar de fumar!!). Pero lo mejor de las navidades son esas alegres tonadas que aprendemos de niños ... Así que aquí os dejo una de ellas ... un poco "diferente" de la tradicional.
Por cierto, he extraído este tema de la página web de la Comisión de Música y Bailes de la Sociedad Tolkien Española (http://www.ainulindale.sociedadtolkien.org).
Autor: Eleder
Título original: Ay del chirriquitín
Autor original: Popular
Villancico tolkieniano
Ay, de Merry y Pippin, de Merry y Pippin
por los orcos cautivos;
ay, de Merry y Pippin, de Merry y Pippin
ojalá, ojalá sigan vivos.
Ay, qué horror si los llevan orcos a cuestas
van a acabar los orcos con agujetas
Seguro que los tienen amordazados
si los dejan hablar ya los han soltado
Ay, de Merry y Pippin...
Día y noche corriendo siempre adelante
alcanzarles podremos Eru mediante
Con la fuerza infinita que dan las lembas
no sentimos dolor ni sentimos las piernas
Ay, de Merry y Pippin...
Pippin por el camino perdió su broche
ya verás como pierda los pantalones
A Isengard se los llevan, van los dos groguis
¿qué hará el mago con ellos? Membrillo hobbit
Ay, de Merry y Pippin...
Caminan hasta Fangorn Tres Caminantes
si estuviera Gwaihir llegarían antes
Tanto correr, y solos se han escapado
ahora van a sufrir como les cojamos
Ay, de Merry y Pippin...
P.S: próximamente, el mío ... XD
Por cierto, he extraído este tema de la página web de la Comisión de Música y Bailes de la Sociedad Tolkien Española (http://www.ainulindale.sociedadtolkien.org).
Autor: Eleder
Título original: Ay del chirriquitín
Autor original: Popular
Villancico tolkieniano
Ay, de Merry y Pippin, de Merry y Pippin
por los orcos cautivos;
ay, de Merry y Pippin, de Merry y Pippin
ojalá, ojalá sigan vivos.
Ay, qué horror si los llevan orcos a cuestas
van a acabar los orcos con agujetas
Seguro que los tienen amordazados
si los dejan hablar ya los han soltado
Ay, de Merry y Pippin...
Día y noche corriendo siempre adelante
alcanzarles podremos Eru mediante
Con la fuerza infinita que dan las lembas
no sentimos dolor ni sentimos las piernas
Ay, de Merry y Pippin...
Pippin por el camino perdió su broche
ya verás como pierda los pantalones
A Isengard se los llevan, van los dos groguis
¿qué hará el mago con ellos? Membrillo hobbit
Ay, de Merry y Pippin...
Caminan hasta Fangorn Tres Caminantes
si estuviera Gwaihir llegarían antes
Tanto correr, y solos se han escapado
ahora van a sufrir como les cojamos
Ay, de Merry y Pippin...
P.S: próximamente, el mío ... XD
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