jueves, 3 de julio de 2008
Darse cuenta ...
Salgo de mi casa.
Hay un socavón en la acera.
No lo veo
y me caigo en él.
Al día siguiente
salgo de mi casa,
me olvido que hay un socavón en la acera
y me vuelvo a caer en él.
Al tercer día
salgo de mi casa tratando de acordarme
de que hay un socavón en la acera.
Sin embargo,
no lo recuerdo
y me caigo en él.
Al cuarto día
salgo de mi casa tratando de acordarme
del socavón de la acera.
Lo recuerdo y,
a pesar de eso,
no veo el pozo y caigo en él.
Al quinto día
salgo de mi casa.
Recuerdo que tengo que tener presente
el socavón de la acera
y camino mirando al suelo.
Y lo veo y,
a pesar de verlo,
caigo en él.
Al sexto día
salgo de mi casa.
Recuerdo el socavón en la acera.
Voy buscándolo con la mirada.
Lo veo,
intento saltarlo,
pero caigo en él.
Al séptimo día
salgo de mi casa.
Veo el socavón.
Tomo carrerilla,
salto,
rozo con la punta de mis pies el borde del otro lado,
pero no es suficiente y caigo en él.
Al octavo día,
salgo de mi casa,
veo el socavón,
tomo carrerilla,
salto,
¡llego al otro lado!
Me siento tan orgulloso de haberlo conseguido
que lo celebro dando saltos de alegría ...
Y, al hacerlo,
caigo otra vez en el pozo.
Al noveno día,
salgo de mi casa,
veo el socavón,
tomo carrerilla,
lo salto
y sigo mi camino.
Al décimo día, justo hoy,
me doy cuenta
de que es más cómodo
caminar ...
por la acera de enfrente.
Jorge Bucay, Cuentos para pensar.
Me gustó mucho cuando lo leí ... Supongo que fue porque, en aquél momento, hace ya unos años, acababa de darme cuenta de algo ...
martes, 11 de diciembre de 2007
Soy hermosa
SOY HERMOSA
Soy hermosa. Lo sé. Tus ojos me lo dicen. Tus gestos me lo dicen. La expresión de tu rostro me lo dice. Soy hermosa ... Hermosa como no hay otra en este mundo salvo, quizás, mis hermanas ... Soy hermosa ... La luz que irradia mi ser te hechiza, te hipnotiza, te atrae y te subyuga ... Soy hermosa ... Y tú me posees ... ¿o quizás soy yo quien te posee a tí? Tú me posees ... Tú me hiciste ser lo que soy, me dotaste de mi belleza, de mi brillo, de mi luz ... De mi poder de atracción. Soy hermosa y tú me posees. Soy la luz que ilumina tu vida, aquella que guía tus pasos, aquella que mantiene alejada la oscuridad ... ¿o tal vez no? Soy hermosa ... Y tú lo sabes. Sabes que soy perfecta. Y que tú eres el artífice ... Tuviste un gran maestro, sí, pero yo soy obra tuya, sólo tuya.
Pero cuidado ... Ellos me quieren. Tú lo sabes. Lo has visto en sus ojos ... Además Él te advirtió ... Él dijo que ésto ocurriría, que Ellos me querrían ... a mí y a mis hermanas ... Y ahora sabes que es cierto, que no te mintió. Él lo sabía y te advirtió de ello ... a pesar de ser uno de Ellos. Él es distinto ... ¿o quizás no? ... Después de todo, Él es uno de Ellos ... El Primero ... Ten cuidado ... Él me desea ... Me desea aún más que todos Ellos juntos ... Ten cuidado ... La envidia y la traición alumbran su mirada ... Y aún algo peor. La Oscuridad. Una oscuridad como no ha conocido el mundo desde su creación. Cuídate del Primero entre Ellos por sobre todas las cosas. Traerá la desgracia y las lágrimas a tu casa y tu linaje y la Oscuridad sobre todo aquello que existe bajo las estrellas. Cuídate de Él. Y cuídame. Sé precavido. No me dejes sola. Si lo haces, quizás cuando vuelva ya no estaré aquí ... ¿No temes por mí? ¿No tienes miedo de que alguno de Ellos entre por la fuerza en tu casa y me lleve consigo? O tal vez no sean Ellos en persona quienes lo hagan ... quizás envíen a alguien ... alguien de tu pueblo, alguno de tus parientes quizá, incluso alguno muy cercano a tí, tal vez tus propios hermanos ... Sí, ellos siempre te han envidiado ¿no es cierto? Sabes que desean aquello que tú posees y que te pertenece legítimamente, tu heredad ... ¿Qué te hace suponer que no me querrán a mí? Después de todo, soy hermosa ... Y a todo el mundo le gustan las cosas hermosas ... Y además soy poderosa ..., porque la esencia de mi ser, aquella que fluye por mi interior y me da vida, procede de los seres más poderosos que ha visto el mundo ... ¿Realmente crees que no me querrán poseer? Sí ... Lo harán ... Pero tú no se lo permitirás, ¿verdad? No, no lo harás, porque tú me amas y no soportarías perderme ... Moverías cielo y tierra por mí, subirías a las más altas cimas y te sumergirías en los más profundos abismos por mí, abandonarías tu patria y todo lo que te pertenece y te es querido por mí. Harías cualquier cosa por recuperarme si me perdieras, incluso ..., sí, puedo verlo, incluso matarías por recuperarme ... ¿No? ¿Estás seguro? Bueno ... larga es la vida y oscuros y sinuosos los caminos por los que transita ... y lo sería más con mi ausencia ... ¿Que me calle, dices? No te gusta escuchar la verdad ... Pues deberías prestarme atención ... Tu destino y el mío están ligados por toda la eternidad y juntos bailan al son de Su música ... Así que sé prudente y cuídame ...