Así que como hoy hace un año que se estrenó el que se convertiría en el primer gran éxito de El Ídolo y el que le granjearía sus primeras (y primeros, por aquello de la igualdad, no me vayan a cerrar el blog por aquello de la discriminación) fans y que llevaría consigo acarreado el desvarío de la demente que suscribe este post, a saber, la creación del Club de Fans del Muy Noble Boromir de Tol Eressëa (del que una servidora se enorgullece de ser Presidenta y que se enorgullece aún más de contar con aún más insignes Vicepresidentas y Vicepresidente), pues para conmemorar tan dichoso y remarcable día, nuestra Noble Manager lo ha instaurado como Día Internacional de Boromir y, para rendir culto a El Ídolo, aquí os dejo, de nuevo, su primer gran éxito, "Me gustaría ser un elfo", para que sigáis disfrutando con su talento y os animéis a uniros a su Club de Fans, que ya somos legión ¡y seguimos creciendo!
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lunes, 24 de noviembre de 2008
Día Internacional de Boromir
Como bien me ha recordado hoy mi prima Findûriel, la súper-manager de nuestro Bien-Amado Ídolo, el Muy Noble Boromir de Tol Eressëa, en el Blog Oficial del Club de Fans del mismo, tal día como hoy hace un año, nuestro ídolo (desde este momento El Ídolo), se convirtió en lo que es hoy: todo un fenómeno de masas, aclamado a partes iguales por crítica y público, con dos grandes éxitos a sus espaldas y un bodrhan que lo acredita como ganador de Eruvisión ...
A pesar de ser ídolo de masa, El Ídolo sigue siendo accesible ... al menos pasa su Presidenta
Así que como hoy hace un año que se estrenó el que se convertiría en el primer gran éxito de El Ídolo y el que le granjearía sus primeras (y primeros, por aquello de la igualdad, no me vayan a cerrar el blog por aquello de la discriminación) fans y que llevaría consigo acarreado el desvarío de la demente que suscribe este post, a saber, la creación del Club de Fans del Muy Noble Boromir de Tol Eressëa (del que una servidora se enorgullece de ser Presidenta y que se enorgullece aún más de contar con aún más insignes Vicepresidentas y Vicepresidente), pues para conmemorar tan dichoso y remarcable día, nuestra Noble Manager lo ha instaurado como Día Internacional de Boromir y, para rendir culto a El Ídolo, aquí os dejo, de nuevo, su primer gran éxito, "Me gustaría ser un elfo", para que sigáis disfrutando con su talento y os animéis a uniros a su Club de Fans, que ya somos legión ¡y seguimos creciendo!
Así que como hoy hace un año que se estrenó el que se convertiría en el primer gran éxito de El Ídolo y el que le granjearía sus primeras (y primeros, por aquello de la igualdad, no me vayan a cerrar el blog por aquello de la discriminación) fans y que llevaría consigo acarreado el desvarío de la demente que suscribe este post, a saber, la creación del Club de Fans del Muy Noble Boromir de Tol Eressëa (del que una servidora se enorgullece de ser Presidenta y que se enorgullece aún más de contar con aún más insignes Vicepresidentas y Vicepresidente), pues para conmemorar tan dichoso y remarcable día, nuestra Noble Manager lo ha instaurado como Día Internacional de Boromir y, para rendir culto a El Ídolo, aquí os dejo, de nuevo, su primer gran éxito, "Me gustaría ser un elfo", para que sigáis disfrutando con su talento y os animéis a uniros a su Club de Fans, que ya somos legión ¡y seguimos creciendo!
viernes, 18 de julio de 2008
El tiempo ...
El tiempo. Ese "algo" tan intangible pero que a la vez está tan presente. Ese "algo" que tiene un avance inexorable, que nunca se detiene por nada ni por nadie. Ese "algo" que los seres humanos, tan listos unos pocas veces y tan éstupidos la mayoría de las demás, no solemos saber apreciar y perdemos constantemente, sin darnos cuenta que nunca podremos recuperarlo. Ese "algo" del que todo el mundo quisiera tener más y por el que pagaríamos si no fuera porque es de esas cosas que no se puede comprar. Ese "algo" al que muchos (casi todos) quisiéramos poder dar marcha atrás de vez en cuando, para poder hacer todo lo que no hicimos en su momento, para poder decir todo lo que nos callamos en aquella ocasión, para poder demostrar todo lo que sentimos y no mostramos entonces, para poder dar aquellos abrazos y aquellos besos que nos guardamos quién sabe por qué ...
A veces me olvido de la rapidez con que el tiempo pasa. Esta mañana me he levantado sabiendo que ya ha pasado un mes, que hace un mes que te marchaste, que dejaste de estar con nosotros. Y yo sigo aún sin haberme hecho a la idea. Sigo teniendo la sensación de que es algo irreal, que iremos a veros a casa y estarás allí, sentado en el sofá viendo la tele, con la Fede picoteandote el hombro o con Ziro acurrucado a tu lado dormido, o sentado frente al ordenador con la música del Boss sonando de fondo. Sigo pensando que volveré a oirte llamarme "navajera" cuando me preguntes si creo que el Atleti será capaz de pasar de la previa de Champions o qué haremos este año en Liga. Sigo oyendote despotricar contra el Niño Torres a pesar del gol de la final de la Eurocopa. Sigo creyendo que nos veremos en los cumpleaños y que pasaremos juntos la Navidad como desde que murió el abuelo, inflando los colchones tú y yo para que las chicas pudiéramos dormir. Y sigo recordando tan vívidamente nuestra conversación acerca de las espadas de acero toledano que me prometiste regalarme cuando terminara la carrera y te presentara mi diploma como si la hubiéramos mantenido ayer mismo ...
Ya no podrás regalármelas, pero yo sí iré a enseñarte mi diploma cuando me licencie ... Una promesa es una promesa y pienso cumplir lo que te prometí.
En fin, el tiempo pasa, un día tras otro, una semana tras otra, inexorablemente, y los que os fuisteis ya no vais a volver y el tiempo que pasamos con vosotros tampoco. Lo único que nos queda a los que seguimos aquí es recordaros como érais, como fuisteis y lo que disfrutamos con vosotros, lo que nos enseñásteis, lo que nos dejásteis ... Y con eso es con lo que vivimos.
PD: y para poder seguir adelante, sigo repitiéndome a mí misma aquello que no paré de repetirme en el cementerio: La muerte es el don de Eru Ilúvatar a los Hombres. Aunque a los que nos quedamos nos duela.
A veces me olvido de la rapidez con que el tiempo pasa. Esta mañana me he levantado sabiendo que ya ha pasado un mes, que hace un mes que te marchaste, que dejaste de estar con nosotros. Y yo sigo aún sin haberme hecho a la idea. Sigo teniendo la sensación de que es algo irreal, que iremos a veros a casa y estarás allí, sentado en el sofá viendo la tele, con la Fede picoteandote el hombro o con Ziro acurrucado a tu lado dormido, o sentado frente al ordenador con la música del Boss sonando de fondo. Sigo pensando que volveré a oirte llamarme "navajera" cuando me preguntes si creo que el Atleti será capaz de pasar de la previa de Champions o qué haremos este año en Liga. Sigo oyendote despotricar contra el Niño Torres a pesar del gol de la final de la Eurocopa. Sigo creyendo que nos veremos en los cumpleaños y que pasaremos juntos la Navidad como desde que murió el abuelo, inflando los colchones tú y yo para que las chicas pudiéramos dormir. Y sigo recordando tan vívidamente nuestra conversación acerca de las espadas de acero toledano que me prometiste regalarme cuando terminara la carrera y te presentara mi diploma como si la hubiéramos mantenido ayer mismo ...
Ya no podrás regalármelas, pero yo sí iré a enseñarte mi diploma cuando me licencie ... Una promesa es una promesa y pienso cumplir lo que te prometí.
En fin, el tiempo pasa, un día tras otro, una semana tras otra, inexorablemente, y los que os fuisteis ya no vais a volver y el tiempo que pasamos con vosotros tampoco. Lo único que nos queda a los que seguimos aquí es recordaros como érais, como fuisteis y lo que disfrutamos con vosotros, lo que nos enseñásteis, lo que nos dejásteis ... Y con eso es con lo que vivimos.
PD: y para poder seguir adelante, sigo repitiéndome a mí misma aquello que no paré de repetirme en el cementerio: La muerte es el don de Eru Ilúvatar a los Hombres. Aunque a los que nos quedamos nos duela.
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jueves, 3 de enero de 2008
Brindemos por el Profesor
Tal día como hoy de hace 116 años (3 de enero de 1892), nacía en Suráfrica John Ronald Reuel Tolkien. Por eso yo hoy brindo por él. Me gustaría escribir algo sentido de verdad, algo que demostrara todo lo que ha supuesto en mi vida, pero no soy capaz, su grandeza me bloquea. Sólo puedo decir que brindo por todo lo que me ha enseñado a través de su obra. Por toda la gente (maravillosa gente) a la que he conocido y conoceré gracias a su obra. Por hacerme vivir, sentir, soñar y consolarme con su obra. Por todos los buenos momentos que me ha dado. Por todos los malos momentos en que me ha acompañado. Por eso, hoy, brindo por él.
¡POR EL PROFESOR Y LOS AMIGOS HALLADOS!
Y, como pequeño homenaje, algunos textos ...
"... Lágrimas innumerables derramaréis; y lo Valar cercarán Valinor contra vosotros, y os dejarán fuera, de modo que ni siquiera el eco de vuestro lamento pasará por sobre las montañas. Sobre la Casa de Fëanor la cólera de los Valar cae desde el Occidente hasta el extremo Oriente, y sobre todos los que los sigan caerá del mismo modo. El juramento los impulsará, pero también lo traicionarám y aún llegarán a arrebatarles los mismos tesoros que han jurado perseguir. A mal fin llegará todo lo que empiecen bien; y esto acontecerá por la traición del hermano al hermano, y por el temor a la traición. Serán para siempre los Desposeídos.
Habéis vertido la sangre de vuestros parientes con injusticia y habéis manchado la tierra de Aman. Por la sangre devolveréis sangre y más allá de Aman moraréis a la sombra de la Muerte. Porque aunque Eru os destinó a no morir en Ëa, y ninguna enfermedad puede alcanzaros, podéis ser asesinados, y asesinados seréis: por espada y por tormento y por dolor; y vuestro espíritu sin morada se presentará entonces ante Mandos. Allí moraréis durante un tiempo muy largo, y añoraréis vuestro cuerpo, y encontraréis escasa piedad, aunque todos los que habéis asesinado rueguen por vosotros. Y a aquellos que resistan en la Tierra Media y no comparezcan ante Mandos, el mundo los fatigará como si los agobiara un gran peso, y serán como sombras de arrepentimiento antes que aparezca la raza más joven. Los Valar han hablado." (Maldición de Mandos, El Silmarillion).
Three Rings for the Elven Kings under the sky.
Seven for the Dwarf Lords in their halls of stone.
Nine for mortal Men, doomed to die.
One for the Dark Lord on his dark throne
In the land of Mordor, where the shadows lie.
One Ring to rule them all. One Ring to find them,
One Ring to bring them all and in darkness bind them
In the land of Mordor, where the shadows lie.
----------------------------------------------------------
Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los Señores Enanos en casas de piedra.
Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.
Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro
en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
Un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras.
(Poema del Anillo, El Señor de los Anillos)
... Allí estaba el dragón, tumbado, atravesado sobre un seto destrozado, y con la horrible cabeza en medio del sendero. <<¡Socorro!>>, gritó Garm, y dio un bote. La yegua se sentó súbitamente sobre las ancas y Egidio el granjero salió lanzado de espaldas a la cuneta. Cuando levantó la cabeza, allí estab el dragón, completamente despierto, mirándolo.
''Buenos días", dijo el dragón. "Parecéis sorprendido."
"Buenos días", dijo Egidio. "Lo estoy."
"Perdonad", dijo el dragón. Había alargado una suspicaz oreja cuando captó el tintineo de las anillas al caer Egidio. "Perdonad mi pregunta, pero ¿me buscábais a mí, por casualidad?"
"Ni mucho menos. ¡Quién iba a pensar en encontraros aquí!", replicó el granjero. "Sólo había salido a dar una vuelta."
Se arrastró a toda prisa fuera de la cuneta y se acercó a la yegua torda, que ya se encontraba sobre sus cuatro patas y mordisqueaba algunos yerbajos a la orilla del camino, aparentando una total indiferencia.
"Entonces ha sido una suerte que nos hayamos encontrado", dijo el dragón. "Es un placer. Ropas de fiesta, supongo. ¿La última moda, quizá?" Egidio había perdido su sombrero de fieltro y la capa gris aparecía abierta; pero él la mostró con orgullo.
"Sí", dijo. "El último grito; pero voy a buscar al perro. Andará tras los conejos, casi seguro".
"Lo dudo", dijo Crisófilax relamiéndose los labios (señal en él de regodeo). "Creo que llegará acasa bastante antes que vos. Pero, por favor, proseguid vuestro viaje, maese ... veamos ..., me parece que no conozco vuestro nombre."
"Ni yo el vuestro", dijo Egidio. "Lo dejaremos así."
(Encuentro de Egidio y Crisófilax, Egidio, el granjero de Ham)
Me he excedido en la longitud del post, lo sé ... disculpadme por ello. Pero es el único homenaje que puedo darle al Profesor.
¡POR EL PROFESOR Y LOS AMIGOS HALLADOS!
Y, como pequeño homenaje, algunos textos ...
"... Lágrimas innumerables derramaréis; y lo Valar cercarán Valinor contra vosotros, y os dejarán fuera, de modo que ni siquiera el eco de vuestro lamento pasará por sobre las montañas. Sobre la Casa de Fëanor la cólera de los Valar cae desde el Occidente hasta el extremo Oriente, y sobre todos los que los sigan caerá del mismo modo. El juramento los impulsará, pero también lo traicionarám y aún llegarán a arrebatarles los mismos tesoros que han jurado perseguir. A mal fin llegará todo lo que empiecen bien; y esto acontecerá por la traición del hermano al hermano, y por el temor a la traición. Serán para siempre los Desposeídos.
Habéis vertido la sangre de vuestros parientes con injusticia y habéis manchado la tierra de Aman. Por la sangre devolveréis sangre y más allá de Aman moraréis a la sombra de la Muerte. Porque aunque Eru os destinó a no morir en Ëa, y ninguna enfermedad puede alcanzaros, podéis ser asesinados, y asesinados seréis: por espada y por tormento y por dolor; y vuestro espíritu sin morada se presentará entonces ante Mandos. Allí moraréis durante un tiempo muy largo, y añoraréis vuestro cuerpo, y encontraréis escasa piedad, aunque todos los que habéis asesinado rueguen por vosotros. Y a aquellos que resistan en la Tierra Media y no comparezcan ante Mandos, el mundo los fatigará como si los agobiara un gran peso, y serán como sombras de arrepentimiento antes que aparezca la raza más joven. Los Valar han hablado." (Maldición de Mandos, El Silmarillion).
Three Rings for the Elven Kings under the sky.
Seven for the Dwarf Lords in their halls of stone.
Nine for mortal Men, doomed to die.
One for the Dark Lord on his dark throne
In the land of Mordor, where the shadows lie.
One Ring to rule them all. One Ring to find them,
One Ring to bring them all and in darkness bind them
In the land of Mordor, where the shadows lie.
----------------------------------------------------------
Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los Señores Enanos en casas de piedra.
Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.
Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro
en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
Un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras.
(Poema del Anillo, El Señor de los Anillos)
... Allí estaba el dragón, tumbado, atravesado sobre un seto destrozado, y con la horrible cabeza en medio del sendero. <<¡Socorro!>>, gritó Garm, y dio un bote. La yegua se sentó súbitamente sobre las ancas y Egidio el granjero salió lanzado de espaldas a la cuneta. Cuando levantó la cabeza, allí estab el dragón, completamente despierto, mirándolo.
''Buenos días"
Se arrastró a toda prisa fuera de la cuneta y se acercó a la yegua torda, que ya se encontraba sobre sus cuatro patas y mordisqueaba algunos yerbajos a la orilla del camino, aparentando una total indiferencia.
(Encuentro de Egidio y Crisófilax, Egidio, el granjero de Ham)
Me he excedido en la longitud del post, lo sé ... disculpadme por ello. Pero es el único homenaje que puedo darle al Profesor.
sábado, 15 de diciembre de 2007
Compras, dolor de pies ... ¡y mi recompensa!
Esta mañana, mi hermana y yo nos hemos levantado bien temprano para ser sábado (a las 9 ha sonado el despertador). La razón es que habíamos quedado a las 11 de la mañana en la Puerta del Sol con Paquita, nuestra vecina del camping y "co-artífice" de mi vestido de gala, para ir a Pontejos, a zascandilear por allí para ver si encontrábamos cosas interesantes para próximos proyectos. Y, sí, hemos encontrado cosas bastante chulas para futuros eventos tolkiendili, además de llevarme a casa una revista de punto de cruz con un cuadro super bonito de Gandalf y Sombragrís ... Pero bueno, tampoco ha sido mucho lo que me he llevado, porque ya volveremos un día con mi madre, a ver si consigo sacarle algo (es explotación maternal, lo sé, pero qué queréis ...), además de que enfrente de la tienda donde hemos estado hay una hiper grande de telas de todo tipo, que no nos ha dado tiempo a ver, pero que está en mi agenda.
Después de eso nos hemos dirigido a la Plaza Mayor, porque mi hermana se ha antojado de un bocata de calamares y hemos echo un "segundo desayuno". Eso sí, nada que ver con los estupendos segundos desayunos propios de los hobbits. El nuestro ha sido un segundo desayuno más bien frugal, sobre todo el mío: un colacao he tomado (lo cual no deja de ser motivo de alegría para mí, ya que desde el lunes no había tomado nada de leche por prescripción médica debido a la gastroenteritis), mientras que mis acompañantes han tomado sendos bocatas de calamares con café con leche una y zumo de naranja la otra.
A continuación hemos decidido seguir con nuestras compras navideñas, ya solas mi hermana y yo, y hemos dirigido nuestros pasos a la FNAC, de donde nos hemos ido bien servidas. Hemos parado en la planta de DVD's, donde mi hermana me ha comprado mi regalo de reyes ("300", edición especial en caja metálica), en la planta de música (donde han sido servidos mi madre y hermano) y en la planta de libros, que era mi destino deseado. Allí he buscado la edición del 70 aniversario de "El Hobbit" (que voy a autoregalarme por reyes, por que yo lo valgo XD), pero, para mi desgracia, no había. De hecho, ni siquiera la habían recibido, según me ha informado la chica amablemente. Así que me he puesto a buscar algo con lo que calmar mi decepción y lo he encontrado: la edición de Minotauro que auna "Egidio, el granjero de Ham / Hoja de Niggle / El herrero de Wootton Major". Y con ésto, me he ido un poco más contenta (además me han regalado un pqeueño calendario para el 2008 muy chulo).
Después he convencido a mi hermana de que nos acercáramos a la Casa del Libro, a ver si allí había más suerte ... pero no, no la hubo. Allí estaba agotado, aunque me dijeron que la semana próxima traerían más. Y a la salida, hemos decidido a quedarnos a ver la actuación de Cortilandia, ese espectáculo navideño con muñecos (o similares) cantando que monta el Corte Inglés todos los años (y que durante años ha sido casi "tradicional" ir a ver en mi familia con todos lo críos). Así que allí tendríais que habernos visto a mi hermana y a mí, cantando la canción ... "Cortilandia, Cortilandia, vamos todos a cantar, alegría en estas fechas porque ya es Navidad, ...", recordando antiguos días de infancia.
Total, que era tardísimo y nosotras sin comer. Y, finalmente, hemos decidido parar a comer en Gino's (qué pizza, mamma mí) y continuar más tarde. Después de comer hemos seguido trasteando por el centro comercial, buscando regalos para mi padre y mi hermano. El segundo está ya hecho, pero mi padre no. Y eso que íbamos buscando algo super curioso que nos ha comentado Paquita y nos ha hecho gracia: una especie de rollo de papel higiénico pero con sudokus, que hemos dado en llamar "sudoku higiénico", pero que, desafortunadamente, no hemos encontrado.
Después hemos parado en la sección de música (yo buscaba algo que no he encontrado). Y, finalmente, en la sección de libros, a ver si por un casual encontraba allí "mi tessoro". Y, ¡oh, sorpresa! ... Allí estaba, sobresaliendo entre todos los demás libros alredor, mi tesoro, aquello por lo que yo había ido a Madrid de compras ... Reconozco que en ese momento se me ha caído la baba ... He cogido el ejemplar de muestra que estaba allí, le he quitado la tapa de su caja de madera y he admirado su portada ... Reconozco que no he sido capaz de sacarlo y hojearlo ... es algo que quiero hacer tranquilamente y en la intimidad, siguiendo los mismos rituales que sigo siempre que compro un libro: acariciarlo, sentir el tacto en mis dedos, olerlo, ... Llamadme rara si queréis, pero me encanta hacerlo, para mí es un momento mágico ... Así que he vuelto a ponerlo en su sitio, no sin antes coger ¡el último ejemplar que quedaba en la estantería! En ese momento una señorita me ha preguntado amablemente si me podía ayudar y yo, con mi cara de emoción, mi sonrisa de oreja a oreja y mis ojos brillando le he dicho que ya había encontrado lo que había ido a buscar ... Mi tesoro ... Así que lo he pagado y le he pedido que me lo envolviera para regalo, que aunque es para mí misma, la emoción de desenvolver algo el día de reyes me sigue encantando.
Así que ya veis ... mi día de compras, a pesar del cansancio ha merecido la pena ...
domingo, 25 de noviembre de 2007
25 de noviembre
Hoy es 25 de noviembre. Otra vez. Otro año más ha pasado casi sin darnos cuenta. Otro año más ... y tú no estás aquí. Y lo peor es que ya no volverás, no puedes. Pero a pesar de todo, sé que no te has ido. Al menos no del todo. Te siento cada día aquí, conmigo, a mi lado. Te siento cerca de mí, viéndome vivir, siguiendo mi estela, guiando mis pasos, viéndome luchar por seguir adelante. Sé que no te has ido. Sé que no me has dejado. Sé que no nos has dejado.
Y a pesar de todo, sigo echándote de menos. Te echo tanto de menos ...
Desde que te fuiste mi vida no ha vuelto a ser igual. Al principio no fue tan horrible ... o eso creía yo. Pero estaba equivocada. Al principio pensé que tu marcha era lo mejor. Sabía que allá donde fueras, sería un lugar mejor y estarías bien. Y yo me sentía reconfortada pensando eso. Esa era mi fuerza para no caer, para no hundirme en la desesperación. Sabía que tu marcha era lo mejor para tí y, en parte, para todos. Era lo mejor porque tú no te merecías aquello y yo, nosotros, no nos merecíamos verte pasar por aquello. Y me refugié en ese sentimiento. Ni siquiera lloré. Los primeros meses fueron duros para todos. Para mí, más. Porque me encerré en mí misma e intenté hacer como si nada hubiera pasado, aún sabiendo que tú ya no estabas y no ibas a volver. Y lo que hice fue hundirme más en mis miedos antiguos, en mis antiguos temores, en mis viejas heridas. Y lo que conseguí con ello fue caer ... caer muy hondo. Lo pasé mal y se lo hice pasar mal a mucha gente. Las cosas tardaron en mejorar bastante. ¿Sabes cuándo empezaron a mejorar? Cuando conseguí llorar por tí. Seis meses después de irte. Tardé seis meses en llorarte. Y cuando lo hice, las cosas empezaron a aflojar. Supongo que, en el fondo, todos tenían razón y no lo tenía tan asumido como creía, de hecho, ahora creo que no lo tenía asumido en absoluto ...
Te quería tanto ... te quiero tanto. No sé si tú lo sabrías, aunque supongo que sí. Pero si no lo sabías, ahora ya lo sabes. Te quiero mucho. Y siempre te querré.
Han pasado ya seis años, seis largos años, y parece que fue ayer cuando pasábamos el verano todos juntos en casa. Cuando íbamos a los jardinillos y me montabas en los caballitos. Cuando me regalaste aquella muñeca Chabel con sus accesorios de playa que te había tocado en el supermercado (aún la conservo). Cuando íbamos los domingos al río y nos extendías la manta en el suelo y nos peleábamos por ponernos tu sombrero y por ir contigo en el coche. Cuando nos regañabas por gritar en el patio. Cuando pasábamos las navidades en casa y el día de reyes era una fiesta llena de regalos envueltos en papeles de colores. Cuando defendiste que pudiera llorar a gusto después de la injusta derrota de España frente a Italia en el mundial de EEUU del '94. Cuando a la hora de comer me partías tantos trozos de pan como me quisiera comer. Cuando te pasabas horas los sábados por la mañana "estudiando" a fondo el As para hacer la quiniela. Cuando te ponías nervioso en los partidos del Madrid y se te iba la pierna inconscientemente, como rematando. Cuando me sentaba a tu lado y me recostaba en tu regazo, aquella "almohadita" mía. Cuando hice mi confirmación y estuviste a mi lado, apadrinándome. Cuando celebramos tus bodas de oro ...
Son tantos recuerdos, tantas historias, tantos momentos vividos a tu lado que no puedo ni quiero olvidar ... Incluidos los malos, los recuerdos del hospital, de la convalecencia, del "después de" ... Ni siquiera esos quiero olvidar. Porque a pesar de las circunstancias, eran momentos que pasaba junto a tí, e incluso en esos malos momentos hay buenos recuerdos. Ni siquiera olvido la última noche que pasé contigo, a pesar de lo mala que fue, de lo mal que lo pasé ... pero no por mí, por tí, por verte así. Me producía tanto dolor verte así ...
Pero ahora, seis años después, me quedo siempre con los buenos momentos vividos, con los recuerdos bonitos. Con las sonrisas, con los abrazos, con los besos recibidos. Atesoro cada uno de todos esos momentos como los más bonitos de mi vida. Y así es como te recuerdo. Porque así es como quiero recordarte.
Y hoy, como cada 25 de noviembre, la nostalgia y la añoranza son más grandes. Y aunque se me parta el corazón al recordar que ya no estás, se me recompone al pensar en todo el tiempo que estuviste. Y aunque llore, no te preocupes, es sólo que te echo de menos.
Espero que, estés donde estés, me estés viendo, nos estés viendo, a todos, y nos cuides. Y que no nos olvides. Que no me olvides. Porque yo, nosotros, no te olvidamos.
Te quiero. Y siempre te querré.
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